sábado, 13 de diciembre de 2008

NOVENO DÍA: AL VER AL NIÑO ANUNCIADO, LOS PASTORES ALABAN A DIOS


MOTIVACIÓN
Esta noche celebramos la Navidad. Que este encuentro nos ayude a acoger el misterio de Dios “escondido desde antiguo y ahora manifestado”. Es la noche que nos llena de alegría y que nos permite acoger la Buena Noticia de la venida del Señor y lo que significa para nuestra vida. Dispongamos nuestros corazones para recibir la luz de lo alto y festejar este gran acontecimiento de nuestra Salvación.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 2, 1-14)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Os anunciamos, hermanos, una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo; escuchadla con corazón gozoso: Habían pasado miles y miles de años desde que, al principio, Dios creo el cielo y la tierra e hizo al hombre a su imagen y semejanza; y miles y miles de años desde que cesó el diluvio y el Altísimo hizo resplandecer el arco iris, signo de alianza y paz; en el año 752 de la fundación de Roma; en el año 42 del imperio de Octavio Augusto, mientras sobre toda la tierra reinaba la paz, en la sexta edad del mundo, hace 2008 años, en Belén de Judá, pueblo humilde de Israel, ocupado entonces por los romanos, en un pesebre, porque no tenía sitio en la posada, de María Virgen, esposa de José, de la casa y familia de David, nació Jesús, Dios eterno, Hijo del eterno Padre y hombre verdadero, llamado Mesías y Cristo, que es el Salvador que los hombres esperaban.

Nosotros los que creemos en él, nos hemos reunido hoy, para celebrar con alegría la solemnidad de la Navidad, y proclamar nuestra fe en Cristo, Salvador del mundo. Hermanos, alegraos, haced fiesta y celebrad la mejor noticia de toda la historia de la humanidad.


“Vivamos alegres en la espera del Señor”

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OCTAVO DÍA: EL SEGUNDO ANUNCIO SE HACE REALIDAD


OTIVACIÓN
La navidad nos debe llevar a profundizar más en el misterio de la infinita misericordia que Dios ha tenido con toda la humanidad de todos los tiempos. El nacimiento del Salvador es un signo excelente de la cercanía de Dios a nosotros y de su compromiso definitivo y total con la humanidad.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 2, 1-7)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

La traducción castellana “le llegó el tiempo del parto”, expresa con claridad el hecho de su aspecto biológico: María como cualquier madre, después de la concepción, cumplido el tiempo, da a luz. Pero Lucas quiere expresar algo más. En nuestra vida hay hechos (las cosas insignificantes que pasan en la vida), y hay acontecimientos (hechos relevantes, que tienen un significado especial para el hombre: nacimientos, bautizos, cumpleaños, bodas, fin de carreras, fin de una guerra…). El nacimiento de Jesús es, evidentemente, un acontecimiento, y de tal calibre que marca el comienzo de una nueva era histórica. Las generaciones que precedieron a Jesús, alentadas por los profetas, desearon ver ese día. Es un día esperado y establecido en el plan de Dios.

Nosotros, los hijos de la Iglesia, celebramos el nacimiento del Niño Dios, Jesús de Nazaret. Por este acontecimiento estamos alegres, pues la promesa de Dios, no es falsa, es una realidad: Él viene a darnos vida y “vida en abundancia”, por eso nuestro gozo es mayor, pues la celebración del nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, es doble: por una parte, Dios se hace carne, se hace hombre, nace en el mundo; por otra parte, gracias a tal acontecimiento de salvación, nosotros nacemos también a una nueva vida: la vida que Jesucristo nos da, que es la eterna bienaventuranza.

SÉPTIMO DÍA: LA ALABANZA A DIOS, FRUTO DEL RECONOCIMIENTO DE SU ACCIÓN SALVADORA



MOTIVACIÓN
Se aproxima el gran día de la Navidad que todos esperamos con ilusión, hay ambiente festivo en casi todas partes y corremos el riesgo de olvidar que todavía estamos en Adviento, es decir, en la espera, un tiempo dedicado a la conversión. Nuestra novena tendrá sentido más auténtico si no olvidamos esta dimensión de nuestra fe.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 67-79)



PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Se llama “Benedictus” al himno de alabanza que brota de la boca de Zacarías, y, al igual que el Magnificat, es un himno de alabanza por la salvación mesiánica. El Magnificat parte de una situación personal y concreta, el Benedictus parte de la actividad universal de Dios a favor de todo el pueblo.

Este cántico comienza con el “bendito” y termina con “paz”. Son dos formas de saludo, dos bendiciones, una dirigida a Dios, la otra dirigida a los hombres.



El cántico tiene tres temas centrales: Primero, hace referencia a la Palabra de Dios que ha sido dada a conocer al hombre por medio de las promesas hechas por Dios, los juramentos y los anuncios de los profetas. Segundo, es la actividad misericordiosa de Dios, es decir, es Dios quien toma la iniciativa de salvar a su pueblo, y tercero, la salvación del pueblo como consecuencia de las promesas y la actividad divina.

En definitiva el mensaje central del cántico es que Dios visita a su pueblo para salvarlo a través del Mesías. Un Mesías que viene para iluminar y traer la paz. El Benedictus se abre bendiciendo a Dios porque ha hecho realidad la Salvación mesiánica, y se cierra recordando que esta salvación es fruto de la entrañable misericordia de Dios que ha enviado al Mesías como luz y como paz.

Se trata de la salvación realizada por Jesús, que tiene como destinatario al hombre histórico con sus problemas concretos. Jesús le ofrece una liberación radical y total: de todo pecado y de toda explotación.

SEXTO DÍA: EL PRIMER GRAN ANUNCIO SE CUMPLE


MOTIVACIÓN
Avanza la Novena de Navidad y los que la hacemos con amor queremos agradar sinceramente a Jesús, nuestro Señor y hermano, nuestro amigo entrañable. Por eso tratamos de ver más allá de los signos exteriores que embellecen nuestras casas y las calles de nuestra ciudad y procuramos ver qué es lo que realmente desea el Dueño de la fiesta.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 57-66)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Al nacer Juan (cumplimiento de la promesa hecha por el ángel), se extiende la noticia entre los parientes y habitantes del pueblo, que se unen a la alegría de Zacarías e Isabel. A través del tema de la alegría se establece una nueva conexión entre el anuncio a Zacarías: “serán muchos los que se alegren de su nacimiento”, y el nacimiento de Juan. Los vecinos y parientes comprenden que Juan es un regalo de Dios.

El texto no habla también de la consagración del niño y de su nombre. El centro de atención es el nombre que se le debe dar. La circuncisión era el acto religioso más solemne, ya que además de ser un precepto muy importante, constituía la alianza entre Dios e Israel. Se realizaba el octavo día del nacimiento y era el signo para formar parte del pueblo elegido y le daba el derecho a participar en todas las promesas y bendiciones divinas.

El la época del nuevo testamento se acostumbraba a imponer el nombre al niño el mismo día de la circuncisión. El padre tenía el privilegio de elegir el nombre del niño. En nuestro pasaje, los parientes y vecinos quieren dar al niño el nombre del padre, Zacarías. La madre se opone, indicando que su nombre es Juan. Zacarías, escribiendo en una tablilla, confirma este nombre.

¿Dónde esta la Buena Noticia? Al igual que Juan hemos sido consagrados a Dios el día de nuestro Bautismo. Ese día nos confirmaron con un nombre que significa darle una misión (Profeta, Sacerdote y Rey). ¿Cuál misión? ser alegría para nuestros parientes y vecinos, transmitiendo y siendo testigos de la Salvación dada por Jesús.

QUINTO DÍA: LA RESPUESTA A LOS ANUNCIOS ES LA ALABANZA


MOTIVACIÓN

La tradición del pesebre fue inaugurada por San Francisco de Asís y ha servido para que muchas generaciones de cristianos contemplemos los misterios de la Encarnación y el Nacimiento de Jesús, el Señor. Pero resulta extraño que nuestra generación haya perdido la sensibilidad de quienes más de cerca han vivido este misterio. Dejemos que la Palabra de Dios despierte de nuevo en nosotros verdaderos sentimientos de apertura y entrega a Jesús y al Padre, a María y a José y a todos aquellos por quienes dio su vida Jesús.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 46-56)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Este himno que brota de los labios de María, responde al saludo de Isabel, se llama tradicionalmente Magnificat y significa engrandecer, magnificar, proclamar la grandeza…

La acción salvífica de Dios salta a la vista como mensaje central de este cántico. El Señor es fiel y constante en cumplir sus promesas. Es el Dios intrahistórico, cercano, inmediato, el acompañante, guía y defensor del pueblo: El Señor es el Dios de Israel, es un Dios poderoso porque puede lleva a cabo lo que promete. El Dios que era lejano e inasequible, está en medio de su pueblo para guiarlo y protegerlo.

La oración gozosa de María es la expresión de alegría por la presencia del Mesías en nuestra historia y en su seno. María personifica a Israel, es decir, lo que ella expresa, son los sentimientos de todo el pueblo.

La expresión “la esclava del Señor”, es la expresión de una condición exterior de miseria, sufrimiento, impotencia, debilidad y pequeñez. María forma parte de los pobres de Yahvé, porque ella es piadosa, de inquebrantable fe y confianza en el Señor. El pobre es igual a un hombre religioso, piadoso y honrado, por el contrario, el rico en Biblia, es el injusto, malhechor, opresor y malvado.

¿Que no da a entender lo anterior? Que Dios salva a los insignificantes. En momentos históricos trascendentales para la construcción y liberación del pueblo de Israel, Dios escoge realmente a personas incapacitadas para tan ardua tarea.

María proclama de manera profética que la misión de Jesús seguirá esta misma línea. Pone de manifiesto que los destinatarios de su misión liberadora son los pobres, los oprimidos, los marginados. Los que son como niños, son pues, los pobres, los insignificantes, los indefensos, los sin voz. Los verdaderos destinatarios del Reino son los pobres, los oprimidos, la gente sencilla, los sin nombre, los que son nada a los ojos del mundo, los que son como niños, los pecadores, los despreciados.

CUARTO DÍA: EL ENCUENTRO DE LOS DOS ANUNCIOS



MOTIVACIÓN


De nuevo estamos reunidos en la presencia de la familia de Nazaret y nuestro corazón se regocija ante la presencia de la Navidad. También hoy queremos ofrecer al Señor el homenaje que sólo Él merece y progresar en la gracia del Adviento que nos quiere preparar de la mejor manera a la celebración de la Navidad y la espera de los “cielos nuevos” de los que habla la Escritura para el final de los tiempos. Escuchemos la Palabra del Evangelio y busquemos en él el sentido de nuestra celebración.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 39-45)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

El punto culminante del texto es, pues, la proclamación de la maternidad de María como Madre del Mesías y como Madre del Señor. La expresión “la Madre del Señor”, en labios de Isabel, es uno de los títulos más profundos dados a María en todo el nuevo testamento.

¿Qué significado tiene el saludo de María a Isabel? El contexto inmediato invita a interpretar el saludo de María a Isabel como una comunicación del misterio que sólo ella conocía. Podríamos afirmar que María lleva a Isabel el mensaje que Gabriel le había traído a ella de parte de Dios: el Mesías se había encarnado en su vientre, comenzado así la era mesiánica.

María comunica a Isabel su misterio. Este misterio hace palpable la presencia del Mesías, desencadenando una serie de acontecimientos que indican la llega del tiempo mesiánico: la criatura con un salto gozoso en el seno de Isabel, proclama a la vez, su condición de precursor y la alegría mesiánica. Isabel llena del Espíritu Santo, reconoce a Jesús como la bendición mesiánica. María está incluida, como primicia, en esta esfera de bendición.

Isabel proclama una de las mayores alabanzas de María: “Madre de mi Señor”. El hecho de que lo haga bajo la acción del Espíritu Santo, indica que sólo bajo su influjo se puede reconocer a Jesús como Señor. La maternidad de María, aparte de la elección gratuita de Dios, tiene como único fundamento su condición de verdadera creyente, que compendia toda su grandeza, y por ellos es proclamada dichosa.

Otro aspecto importante es la actitud de servicio que demuestra María. Su dignidad de madre del Mesías y del Señor no la lleva a una actitud de arrogancia. No llama a Isabel para ser servida. Se apresura, por el contrario, a ir Junto a Isabel para servirla. La misma Isabel se extraña de esa “rara” conducta de María: “¿Quién soy yo para que me visite la Madre de mi Señor?”

El que María fuere a toda prisa a visitar a Isabel, indica la imperiosa necesidad que María siente de comunicar a Isabel su alegría mesiánica, junto con una actitud de servicio. Lo que María recibió por puro favor de Dios, lo pone al servicio de los demás.

TERCER DÍA: EL SEGUNDO GRAN ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA



MOTIVACIÓN


En éste tercer día, dispongamos nuestro corazón para escuchar la Palabra de Dios y reflexionar sobre el gran acontecimiento de nuestra salvación. Dios nos da a conocer una gran noticia que nos llenar de mucha alegría. Iniciemos la reflexión de este día con el deseo profundo de ser comunicadores de esta Buena Nueva.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 26-38)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Al igual que el primer anuncio, el texto de hoy, nos presenta los mismos elementos, es decir, una aparición del ángel, una turbación por parte del destinatario, una entrega del mensaje, unas objeciones y un signo. Pero al hacer la comparación en su conjunto, se constata, sin embargo, que mientras los tres primeros elementos encajan perfectamente en el modelo del primer anuncio, los dos últimos elementos desbordan dicho esquema en cuanto al contenido.

En efecto, en los anuncios de nacimiento, la situación concreta de los protagonistas es idéntica en todas las narraciones menos en el texto de la anunciación a María. Se trata de la imposibilidad de concebir por esterilidad, a lo que añade en algunos casos, la edad avanzada de los personajes.

Por el contrario, en la anunciación a María, no se trata de esterilidad ni de edad avanzada, sino de una joven prometida a José. Por consiguiente, la objeción de María, cambia la temática de las objeciones de los personajes de los otros anuncios.

María no pide propiamente una señal, sino una explicación sobre “cómo” se realiza lo anunciado por el ángel, dado su estado de virginidad actual. Aclarado este punto, la segunda intervención de María, es la aceptación de lo anunciado por el ángel, es un acto de fe, y con esto concluye la escena.

¿Qué invitación nos trae el texto? El texto de hoy nos hace centrar laminada en un personaje: María. Ella recibe el mensaje de Dios, ella pide que le expliquen el mensaje y ella acepta el mensaje. La Buena Noticia de esta Palabra es que también en nuestros hogares puede nacer el Hijo de Dios. Pero ¿cuales son las condiciones para que nazca se Niño en nuestras familia? Que recibamos el mensaje de Dios, que profundicemos en la Palabra y que aceptemos por la fe lo que nos dice ese mensaje.

SEGUNDO DÍA: EL PRIMER GRAN ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA

MOTIVACIÓN


La novena de navidad de este año nos pone frente a una gran noticia: Dios nos ama y por eso quiere nuestra Salvación. Sin apartarnos del pesebre, e iluminados por el evangelio de Lucas, vamos a vivir con gran alegría este segundo día de novena en que Dios nos anuncia un primer mensaje de esperanza.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Lc 1, 5-25)


PISTAS PARA LA REFLEXIÓN:

El relato se abre con la presentación de los principales personajes (Herodes), a continuación Lucas nos presenta los protagonistas del relato: Zacarías e Isabel.

Zacarías significa “Yahvé a recordado”. Isabel es también símbolo y significa “Dios ha jurado” (protegernos). Después de afirmar que “eran rectos a los ojos de Dios”, es decir, no solo aparentemente sino realmente honrados, insiste en su absoluta observancia de la ley; la repetición “según los mandamientos y leyes del Señor”, indica una observancia ejemplar de la ley. Es la manera judía de indicar que son santos e irreprochables; el precursor del Mesías tenía que nacer de un matrimonio piadoso.

A continuación el evangelista despierta el interés del lector con una noticia: “No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y eran ya los dos de edad avanzada”, y es entonces necesario la intervención de Dios.

Este primer anuncio de Buena Noticia, tienen cinco elementos: Primero la aparición del Ángel. Segundo, la turbación del destinatario del mensaje. Tercero, anuncio del mensajero divino. Cuarto, Objeción del protagonista. Y quinto, confirmación del mensaje por medio de una señal.

¿Cual es esa Beuna Noticia que te trae el Señor hoy? Dios nos ha enviado un Ángel para darnos a conocer una gran noticia, es decir, nos ha regalado su Palabra para que reconozcamos y aceptemos el amor que Él nos brinda. Pero ésta Palabra que el Señor nos regala, nos perturba, es decir, nos cuesta aceptarla y sobretodo, vivirla.

Y aún más, envía también a los profetas, para que expliquen al pueblo el mensaje se Salvación, pero el hombre saca disculpas para no aceptar esta Buena Noticia, por ello el Ángel da a conocer un castigo por la incredulidad.

jueves, 11 de diciembre de 2008

PRIMER DÍA: HISTORIA DE SALVACIÓN

MOTIVACIÓN

Comenzamos hoy la novena de preparación a la gran solemnidad del nacimiento de nuestro Salvador. Queremos hacerlo con la mejor disposición y, más que pedir favores para nosotros, deseamos crecer en la amistad con Jesús y hacernos cada vez más dignos del misterio de la encarnación del Hijo de Dios, por el cual Dios se ha hecho tan cercano y solidario con nosotros. Por eso, además de contemplar cada día el pesebre, vamos a meditar en el Evangelio el misterio de nuestra salvación.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Mt. 1, 1-17)

PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

Se organiza una presentación con los personajes más sobresalientes de la historia de la salvación. Se lee el siguiente texto y, a medida que se van nombrando los personajes, van saliendo al frente y van formando una fila.

Historia de la salvación:
Así como el arquitecto, desde el principio proyecta dónde va a quedar la sala, el comedor, las alcobas, la cocina, los baños, el patio, etc. Así, estimada comunidad, Dios tiene un plan. Ese plan consiste en hacer de la humanidad un pueblo unido por los lazos del amor.

Este es el plan total, allí estamos todos. Iniciemos este recorrido por la carretera del plan de Dios, pero ésta carretera la vamos a hacer en etapas:

Primera etapa: lo primero que observamos a nuestro alrededor es el universo material, las montañas, el firmamento, los ríos, los animales, etc. Todo este universo los creó Dios para el hombre. Al hombre Dios lo creó a su imagen y semejanza, es decir, inteligente, libre y sociable. Pero el hombre no quiso aceptar este plan. Se fue por un terreno peligroso hasta caer en eL abismo: el pecado.

Sin embargo Dios no abandonó al hombre sino que le prometió un salvador. El proyecto de Dios no termina aquí, sino que continúa con la Segunda etapa cuando llama a Abraham, hombre de fe, para hacerlo padre de un gran pueblo, para que mostrase a todos los hombres el plan de amor de Dios.

Pero ese pueblo fue perseguido y esclavizado, sin embargo Dios no abandona a su pueblo, sino que envía a Moisés para sea el líder del pueblo, lo saque de la esclavitud y lo lleve a la tierra prometida. Cuando el pueblo se libera de la esclavitud, pasando por el mar Rojo, comienza a celebrar la Pascua como fiesta de liberación.

Cuando el pueblo se encuentra en tierra que Dios le había prometido, le envía jueces como Sansón para que los defienda de los enemigos.

Luego le envía Reyes como David y Salomón, para que le den unidad al pueblo en los aspectos social, político y religioso.

Como el pueblo, a pesar de todo, es infiel, Dios llama a Profetas y los envía para que hagan caer en cuenta a la gente de sus pecados y para que anuncien la salvación y llamen a la conversión.

Tercera etapa: por fin llega el Salvador anunciado. Juan el Bautista viene antes a prepararle el camino. Este Salvador tan esperado es Jesús de Nazaret. Jesús Hijo de Dios, nació como uno de nosotros, de una mujer. Aún más, llegó a un hogar pobre, sencillo y humilde, formado por José un carpintero y por María, que por ser la madre de Dios aparece como una mujer piadosa.

Ese Jesús vino a mostrarnos una comunidad donde no existe el odio sino el amor, donde no existen las divisiones sino la unidad, donde no existen las mentiras, sino la verdad, donde no existen los vicios sino la santidad, donde no existe el secuestro sino la libertad.

Cuarta etapa: Jesús funda un nuevo pueblo: LA IGLESIA. Para organizar ese nuevo pueblo, escoge a doce trabajadores. “Sígame, yo los haré pescadores de hombres”.

Y después de su muerte y resurrección, Jesús les participa del poder del Espíritu Santo, para que salgan con valor y entusiasmo a anunciar la Beuna Nueva del Reino. La misión que Jesús deja a ese nuevo pueblo, es decir, a la Iglesia, es la DE DAR A CONOCER A LOS HOMBRES LA PERSONA Y EL MENSAJE DE JESÚS.

NOVENA DE AGUINALDOS BÍBLICA

PRESENTACIÓN

Se presenta esta novena como propuesta de oración y de meditación del evangelio en familia. La mejor manera de celebrar y de vivir las fiestas de fin de año, es la propia familia, donde debe reinar un clima de paz y oración en tormo a Jesús que se hace hombre para nuestra salvación. Son muchos los beneficios que se pueden esperar en las familias que permanecen y oran unidas.

También puede rezarse la novena en pequeñas comunidades o grupos cristianos, como también de manera individual.

PASOS DE LA NOVEMA

El esquema de la novena de Navidad es el siguiente

1.Villancico
2. Motivación
3. Oración para todos los días
4. Lectura de la Palabra de Dios
5. Pistas para la reflexión
6. Gozos
7. Oración a la Santísima Virgen
8. Oración a San José
9. Oración al Niño Jesús
10. Villancico

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Benignísimo Dios de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo, la mejor prenda de tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la virgen María, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio.

En retorno te ofrecemos, Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo, tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar.

Te pedimos en esta navidad, fiesta de paz y alegría, sea para todas nuestras familias y nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.

(Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Soberana María, que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera para madre suya. Te pedimos por todas las familias de nuestro país; intercede para que cada hogar de nuestra patria y del mundo sea fuente de comprensión, de ternura, de verdadera vida familiar. Que estas fiestas de navidad, que nos reúnen alrededor del Pesebre donde nació tu Hijo, nos unan también en el amor, nos haga olvidar las ofensas y nos den la sencillez para reconocer los errores que hayamos cometido. Amén.

V/ Madre de Dios y Madre nuestra.
R/ Intercede por nosotros.

(Dios te salve, María…)

ORACIÓN A SAN JOSÉ

Santísimo José, esposo de María y Padre adoptivo de Jesús, tu fuiste escogido para ser las veces de padre en el hogar de Nazaret. Ayuda a los padres de familia: que ellos sean siempre en su hogar, imagen del padre Celestial, a ejemplo tuyo. Que cumplan cabalmente la gran responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles, con un esfuerzo continuo, lo mejor de sí mismos. Ayuda a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de sus padres.

V/ San José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús.
R/ Ruega por nosotros.

(Padre nuestro que estas en los cielos…)

ORACIÓN AL NIÑO JESÚS

Navidad es la celebración de tu nacimiento entre nosotros; es la presencia gozosa de tu amor en nuestra familia, en nuestra sociedad. Navidad es la certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, porque Tú, Divino Niño, eres nuestro hermano.

Que esta reunión junto a tu Pesebre, nos aumente la fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos de valor para matar el odio y sembrar la justicia y la paz.


¡Oh Divino Niño!, enséñanos a comprender que donde hay amor y justicia, allí estás Tú y allí es también Navidad. Nos entregamos a Ti, Oh Niño Omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza. Ven a nosotros, ven a nuestras familias, ven a nuestro mundo que anhela la llegada de tu Reino: Reino de verdad y de justicia, Reino de gracia, de amor y de paz. Amén.



GOZOS PARA LA NOVENA

Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
ven a nuestra almas, ven no tardes tanto.

Oh sapiencia suma del Dios soberano,
que al nivel de un niño te has rebajado.
¡Oh Niño Divino!, ven para enseñarnos l
a prudencia que hace verdaderos sabios.

Niño del Pesebre, nuestro Dios y hermano,
tú sabes y entiendes del dolor humano;
que cuando suframos dolores y angustias
siempre recordemos que nos has salvado.

Oh raíz sagrada de Jesé que en lo alto
presentas al orbe tu fragante nardo.
Dulcísimo Niño que has sido llamado lirio de los valles,
bella flor del campo.

Oh lumbre de oriente, sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas tu esplendor veamos.
Niño tan precioso, dicha del cristiano,
luzca la sonrisa de tus dulces labios.

Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo, pastor del rebaño.
Niño que apacientas con suave cayado,
ya la oveja arisca, ya el cordero manso.

Ábrase los cielos y llueva de lo alto
bienhechor rocío, como riego santo.
ven, hermoso niño, ven, Dios humanado,
luce hermosa estrella, brota, flor del campo.

Tú te hiciste niño en una familia
llena de ternura y calor humano.
Vivan los hogares aquí congregados
el gran compromiso del amor cristiano.

Del débil, auxilio, del doliente amparo,
consuelo del triste, luz del desterrado.
Vida de mi vida, mi dueño adorado,
mi constante amigo, mi divino hermano.

Haz de nuestra patria una gran familia;
siembra en nuestro suelo tu amor y tu paz.
Danos fe en la vida, danos esperanza
y un amor sincero que nos una más.

Ven, Salvador nuestro, por quien suspiramos,
ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.
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